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El labio leporino es un defecto congénito de las estructuras que forman la boca. Es una hendidura o separación en el labio y es el resultado de que los dos lados del labio superior no crecieron a la vez.

El labio leporino es un defecto congénito de las estructuras que forman la boca. Es una hendidura o separación en el labio y es el resultado de que los dos lados del labio superior no crecieron a la vez.
El labio leporino y el paladar hendido pueden presentarse simultáneamente o también pueden ocurrir por separado. La apertura en el labio o el paladar hendido puede ser unilateral o bilateral.
Labio hendido, queilosquisis o loquiosquisis: Malformación estructural en el labio, presente desde el nacimiento, en la que intervienen causas genéticas y ambientales y que se manifiesta por la falta de fusión completa entre los procesos maxilares laterales y el proceso nasal medio.
Puede ser completo o incompleto, unilateral o bilateral. Con frecuencia se asocia a otros defectos fisurarios faciales, fundamentalmente la fisura palatina, ya que afecta al paladar duro, al paladar blando y a la úvula.
Hendidura congénita del paladar o del labio, según la estructura afectada.
Como enfermedades maternas, quimioterapia, radiación, alcohol, exceso de ácido retinoico o medicamentos anticonvulsivos.
Los científicos ya lograron identificar algunos de los genes que regulan el desarrollo craneofacial.
Los factores que aumentan las probabilidades de malformaciones genéticas incluyen:
Embarazos en mujeres mayores de 35 años (humanos). Embarazos en adolescentes (humanos). Consumo de embriotóxicos (que afectan las células del embrión durante los primeros meses de embarazo).
El defecto de cierre puede producir comunicación entre las cavidades oral y nasal. La anquiloglosia afecta la movilidad lingual y debe describirse aparte.
Una comunicación oronasal puede dificultar la alimentación y favorecer aspiración; no todos los defectos labiales tienen la misma repercusión.