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La hidranencefalia es una malformación congénita grave caracterizada por la destrucción casi total de los hemisferios cerebrales y su sustitución por líquido cefalorraquídeo dentro de una bóveda craneal intacta. Esta afección se asocia comúnmente con agresiones intrauterinas como infecciones virales, alteraciones vasculares o eventos hipóxicos durante etapas críticas del desarrollo fetal. Este informe describe un ternero nacido muerto que presenta anomalías congénitas graves, que incluyen macrocefalia marcada, cifosis torácica, flexión cervical ventral y rigidez carpiana bilateral, que resultó en distocia. Un examen radiográfico post mortem reveló una marcada expansión de la bóveda craneal con radiolucidez intracraneal, curvatura vertebral compatible con cifosis torácica y evidencia de compresión torácica y postura anormal. Los hallazgos adicionales de la necropsia incluyeron afectación multisistémica, como hipoplasia pulmonar, hipoplasia renal y anomalías graves del sistema digestivo. Con base en estos hallazgos se estableció un diagnóstico presuntivo de hidranencefalia congénita grave asociada a cifosis torácica. La coexistencia de anomalías neurológicas, musculoesqueléticas y viscerales sugiere una profunda alteración del desarrollo embrionario temprano. Aunque no se pudo determinar la etiología precisa, no se pueden excluir causas infecciosas, tóxicas, genéticas o vasculares. Este caso destaca el valor de la radiografía post mortem como herramienta de diagnóstico práctica para la evaluación de malformaciones congénitas en el ganado, particularmente en entornos de recursos limitados, y contribuye a la documentación de anomalías raras del desarrollo en especies bovinas.

La hidranencefalia es una malformación congénita grave caracterizada por la destrucción casi total de los hemisferios cerebrales y su sustitución por líquido cefalorraquídeo dentro de una bóveda craneal intacta. Esta afección se asocia comúnmente con agresiones intrauterinas como infecciones virales, alteraciones vasculares o eventos hipóxicos durante etapas críticas del desarrollo fetal. Este informe describe un ternero nacido muerto que presenta anomalías congénitas graves, que incluyen macrocefalia marcada, cifosis torácica, flexión cervical ventral y rigidez carpiana bilateral, que resultó en distocia. Un examen radiográfico post mortem reveló una marcada expansión de la bóveda craneal con radiolucidez intracraneal, curvatura vertebral compatible con cifosis torácica y evidencia de compresión torácica y postura anormal. Los hallazgos adicionales de la necropsia incluyeron afectación multisistémica, como hipoplasia pulmonar, hipoplasia renal y anomalías graves del sistema digestivo. Con base en estos hallazgos se estableció un diagnóstico presuntivo de hidranencefalia congénita grave asociada a cifosis torácica. La coexistencia de anomalías neurológicas, musculoesqueléticas y viscerales sugiere una profunda alteración del desarrollo embrionario temprano. Aunque no se pudo determinar la etiología precisa, no se pueden excluir causas infecciosas, tóxicas, genéticas o vasculares. Este caso destaca el valor de la radiografía post mortem como herramienta de diagnóstico práctica para la evaluación de malformaciones congénitas en el ganado, particularmente en entornos de recursos limitados, y contribuye a la documentación de anomalías raras del desarrollo en especies bovinas.
La hidranencefalia es una de las malformaciones congénitas más graves del sistema nervioso central y se caracteriza por la destrucción extensa de los hemisferios cerebrales, que son reemplazados por líquido cefalorraquídeo contenido dentro de una bóveda craneal estructuralmente intacta (Sandoval y de Jesús, 2023). Esta anomalía suele originarse durante el segundo trimestre del embarazo, una etapa en la que el cerebro fetal es altamente susceptible a infecciones virales transplacentarias, episodios de hipoxia o alteraciones en la perfusión cerebral. Como resultado, se produce un daño cerebral irreversible que interrumpe drásticamente el desarrollo normal del telencéfalo (Contreras et al., 2018).
En rumiantes, diversos agentes teratógenos se han asociado con la aparición de hidranencefalia. Entre ellos, destaca el virus de Schmallenberg, vinculado a anomalías óseas, abortos y encefalopatías fetales (Pietro 2012; Piñeros 2013); el virus Akabane, un Orthobunyavirus del grupo Simbu asociado a muerte intrauterina y síndrome de artrogriposis-hidranencefalia en infecciones que ocurren durante etapas críticas de la gestación (Yeh y Ga 2021); y el virus Akabane (AKAV), otro bunyavirus transmitido por artrópodos reconocido como causa de múltiples anomalías congénitas en rumiantes (Agerholm et al. 2015; Lee et al. 2016). La gravedad de las lesiones depende principalmente del momento preciso de la infección durante la organogénesis y del tropismo viral por el tejido neural en desarrollo (Yanase et al. 2020).
Por otro lado, las anomalías espinales, como la cifosis, la escoliosis o la lordosis, pueden presentarse de forma aislada o concomitante con malformaciones cerebrales. Estas deformidades pueden deberse a defectos de osificación, inmovilidad fetal prolongada, daño neuromuscular intrauterino o como resultado de la acción de teratógenos vegetales como Lupinus spp., Conium maculatum y Nicotiana glauca, ampliamente documentados como causa del síndrome de la “pantanilla torcida” (Welch et al. 2024), así como en el contexto de múltiples malformaciones congénitas asociadas con etiologías teratogénicas virales y no virales (Agerholm et al. 2015).
Malformación grave con ausencia de gran parte del tejido encefálico; la acrania corresponde a ausencia de la bóveda craneal.
Ausencia casi completa de los hemisferios cerebrales con reemplazo por líquido cefalorraquídeo.
Ambos hallazgos deben describirse por separado al estudiar defectos del desarrollo craneoencefálico.
La cifosis concurrente es una alteración del eje vertebral; la asociación no demuestra un único mecanismo causal.
No debe confundirse anencefalia con hidranencefalia, donde el patrón anatómico es diferente.
El nombre combinado del caso requiere estudiar cada lesión por separado.